Breve XI

Al principio creyó que su amigo sufría estrés, que aquel tic en la boca, a la altura de la comisura de los labios, era debido a los nervios. Al cabo de los años, aquello parecía un claro trastorno neurológico. Cuando murió supo que solo quería un beso suyo.

Comparteix:

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *