Cleopatra

Abrir la puerta de casa y encontrarla allí era inevitable. Cierto que eso no es extraño tratándose de un gato. “Querría comida”, diréis.Seguir pasillo abajo y notar sus pasos tras los míos era siempre lo que seguía; y, luego, encender la luz del baño y verla allí, bajo el lavabo, esperando que me lavara las […]